Sobre los (muchos) nombres de la Luna Llena

Fotografía realizada por José Cabello, 3ª Mención en Fotografía Planetaria en el II Concurso de Fotografía Time-Lapse Calar Alto 2017.

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Desde hace algunos años, y con el tiempo que se le está dedicando desde los medios de comunicación generales a los eventos astronómicos, se ha popularizado nombrar a la luna llena de cada mes con nombres que pueden resultar cuanto menos curiosos. Pero, ¿de dónde proceden esos nombres? En esta entrada intentaremos explicar su origen (y de paso), dar mi opinión al respecto.

El origen de todo aparece durante los siglo XVIII y XIX. Varios autores aseguraban que los nativos americanos nombraban los meses lunares a partir de la Luna Nueva correspondiente. Estos nombres, para los que no existe un consenso, se basaban en fenómenos naturales que afectarían a la vida de los nativos.

Aunque hay discrepancias entre los distintos autores. Incluyendo autores que afirmaban que dichos nombres eran caprichosos y dependían de las observaciones de casi cada individuo cada año.

Por ejemplo, Richard Irving Dodge en 1882 afirma que el mismo individuo puede dar diferentes nombres para la misma luna en distintos días según los fenómenos que estén ocurriendo. La teoría de Dodge es que este fenómeno puede ser un intento por parte de los nativos americanos de imitar a los colonizadores europeos.

Estos nombres son popularizados posteriormente por el Old Farmer’s Almanac una publicación anual que se publica en Estados Unidos desde 1725. Contiene gráficos de plantación, recetas, consejos, predicciones del tiempo, horas de la salida y puesta del sol… y las fases de la Luna.

Posteriormente, a partir de los años 90 se empiezan a ver en publicaciones relacionadas con la Luna fuera del ámbito científico y académico.

Estas lunas llenas se nombran usando nombres tradicionales de tribus de nativos americanos(Algonquinos, principalmente). Pero también de los nombres usados por colonos americanos y fuentes europeas.

Los nombres de la Luna Llena mes a mes

Luna del Lobo (Enero): Esta luna brilla en medio del invierno, cuando el alimento escasea. De manera que los lobos estaban más activos y cazaban más cerca de los poblados.

Luna de Nieve (Febrero): Durante esta luna se producían las nevadas más copiosas. Otro nombre que recibe es el de Luna de Hambre, ya que es el mes en el que la caza era más difícil.

Luna de Gusano (Marzo): En este mes comienza el deshielo, con lo que empiezan a verse las lombrices de tierra. Otros nombres que recibe son la Luna de Cuervo, la Luna de Savia o la Luna de Corteza

Luna Rosa (Abril): Recibe su nombre por la floración de plantas del género Phlox, que tienen flores rosadas. También se la conoce como Luna del Huevo, Luna del Pez (porque es cuando el sábalo remonta los ríos para reproducirse), o Luna de Pascua (porque es la primera Luna de la Primavera y la que marca la Pascua Cristiana)

Luna de las Flores (Mayo): Durante Mayo la mayoría de las plantas están en medio de su floración. También se conoce como Luna de Leche o Luna del Maíz.

Luna de Fresa (Junio): Durante este mes las tribus Algonquinas estaban ocupadas recogiendo la cosecha de fresas. Entre los Europeos, se conocía como Luna Rosa.

Luna de Ciervo (Julio): El nombre se debe a que en Julio comienzan a desarrollarse las astas de los ciervos. Otros nombres son la Luna de Trueno o la Luna de Heno.

Luna de Esturión (Agosto): Recibe el nombre porque es en este mes cuando se capturaba el esturión en el entorno de los Grandes Lagos. También se conoce como Luna Roja (porque tiene ese tono cuando está baja debido al polvo en suspensión) o Luna de Grano.

Luna de la Cosecha (Septiembre): Esta Luna llena es la más cercana al equinoccio de otoño. Un año de cada cinco se produce a primeros de octubre (2025 será el siguiente año)

Luna del Cazador (Octubre): Una vez terminada la cosecha, es tiempo de aprovisionarse para el invierno, sobre todo ahora que los ciervos y otros animales han engordado durante el verano.

Luna del Castor (Noviembre): Los castores comienzan a hacer los preparativos en sus refugios para pasar el invierno. Otro nombre que recibe es el de Luna de Escarcha.

Luna Fría (Diciembre): Esta Luna se produce al comienzo del invierno. por lo que otros nombres que recibe son los de Luna de las Largas Noches o Luna de Yule.

¿Y que hacemos con la decimotercera Luna?

Por ahora todo está bien, 12 meses, 12 lunas llenas. Pero si tenemos en cuenta el periodo sinódico de la Luna, que es de 29,5 días, vemos que este año lunar tendría sólo 354 días. Por ello existe la necesidad de nombrar una decimotercera luna llena que permita completar nuestro año y mantener la correspondencia de estos eventos naturales.

Distintos autores han propuesto varias soluciones. Por ejemplo, Jonathan Carver y otros autores aseguraban que, después de los 12 meses sinódicos lunares, se contaba un decimotercer mes, llamado Luna Perdida y se reiniciaba la cuenta con el primer mes lunar.

En 1946 el astrónomo aficionado James Hugh Pruett acuña este término para la segunda Luna llena del mes, la tercera Luna llena en una estación que tiene cuatro lunas llenas… o cuando, debido a fenómenos atmosféricos (como la erupción volcánicas o grandes incendios) aparece de un color azulado. Pero no es el primero en usar este término, hay referencias en 1937 en el Maine Farmer’s Almanac y mucho antes, aunque con sentidos distintos.

Conclusiones

En resumen, esta nomenclatura para las lunas llenas se dio a conocer por parte de varios autores norteamericanos y fue popularizada a partir de los años 90. A pesar de contar con escasas evidencias que esta haya sido una costumbre real de los nativos americanos se ha popularizado su uso desde hace algunos años por parte de los medios de comunicación generalistas.

Personalmente, considero que, aunque da una visión romántica de la relación entre el hombre y los ciclos naturales, esta nomenclatura es completamente artificial e impuesta, ya que se refiere a unos eventos que, en muchas regiones no se corresponden con sus ciclos naturales y que complica en exceso el calendario lunar. Tenemos un calendario gregoriano que funciona y con el que es fácil nombrar a las lunas. El uso de este tipo de nomenclaturas accesorias parecen corresponderse más con un intento de reivindicar una historia y unas raíces de una determinada cultura sin importar si son o no reales, muy similares al reconstruccionismo que tuvo lugar en la Inglaterra de los siglos XVIII y XIX con el redescubrimiento de sus raices prerromanas.

Crédito de la Imagen:

Fotografía realizada por José Cabello, 3ª Mención en Fotografía Planetaria en el II Concurso de Fotografía Time-Lapse Calar Alto 2017.
Datos Técnicos:
Luna de 1 día de edad, 1% de iluminación
Mak 150, QHY5L-II, IR-Pass 685nm
Panorama de 8 teselas de 500 fotogramas cada uno

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